Additional information
Reflections for the week
Online Retreat Weeks
Connect with us
JRS Retiro online: Día 2 – Refugiados en un mundo de conflictos y violencia
martes, noviembre 02, 2010


"Las situaciones de injusticia y pobreza en el mundo de hoy son incontables y dramáticas y es necesario combatir dentro del corazón del hombre las causas más profundas del mal que le separan de Dios, sin olvidar cubrir sus necesidades más urgentes en el espíritu de la caridad de Cristo."
Cuando empieces tu oración de hoy, recuerda que estás ante la presencia de Dios sagrado. Ten presente que Dios te está viendo en todo momento, y de que la ternura y el poder con que te mira. Pídele a Dios aquello que quieras a través de plegaria.

Pídele hoy a Dios que te ayude a rendirte ante el Misterio que te rodea, confiando en que el universo está en las buenas manos de Dios. Pídele que aumente tu fe en el amor radical y en la bondad de Dios, que pueden vencer todos tus temores y poner en orden tus deseos.



Reflections for Prayer
Roma, 2 de noviembre de 2010 – ¡Qué bello parece este mundo nuestro cuando se ve desde la perspectiva del espacio exterior! Su tierra abundante, el agua y el aire, los minerales y la energía, los bosques y campos parecen capaces de sostener a toda la gente de la tierra. Nos recuerda cómo en el primer capítulo del Libro del Génesis, Dios miró con amor lo que había creado y vio que aquello era muy bueno. Cuando nosotros miramos nuestro planeta, vemos un mundo de gran diversidad en colores, flora, seres vivos, así como de hombres y mujeres de lenguas y culturas diferentes. Desde las fronteras del espacio, sin embargo, no vemos ni las limitaciones ni las divisiones de nuestro mundo.

Mientras más nos acercamos a la tierra, nos vamos dando más cuenta de cómo la familia humana con sus diferencias en el lenguaje, la cultura, la religión y la identidad nacional o étnica ha deslucido este maravilloso regalo de diversidad por culpa de la competencia y la desconfianza que han levantado barreras, muros y provocado conflictos. Las diferencias se han transformado en profundas divisiones alentadas por el odio y la violencia. Judíos, cristianos, musulmanes, en Oriente Medio, al autoproclamarse como el pueblo del Libro de la Palabra de Dios, ahondan las divisiones y los desacuerdos entre ellos. En muchas partes de nuestro mundo, la avidez de poder, de gloria, de recursos y riqueza a la que sucumbe tanta gente es la causa de interminables guerras y conflictos étnicos.

Se estima que hoy en día hay 15 millones de refugiados que han sido expulsados de sus hogares y de sus países por conflictos y persecuciones. La mitad de estas personas desplazadas han vivido en campamentos de refugiados durante años en fronteras remotas y desconocidas. La otra mitad, desgraciadamente, forma parte de una ingente masa invisible de personas vulnerables que viven en los barrios más pobres de las ciudades de nuestro mundo. Otras casi 25 millones de personas viven desplazadas en sus propios países, aterrorizadas y expulsadas de sus hogares por fuerzas armadas nacionales, paramilitares o grupos guerrilleros. A otros que huyen de la persecución en busca de seguridad se les niega la protección y el asilo político levantando altos muros y poniendo barreras en Europa y Estados Unidos. Fáciles presas de los traficantes de personas, esta gente desesperada y explotada, termina, a menudo, en el círculo vicioso de la esclavitud moderna.

Los pecados de la desconfianza y la división — alimentado por las mentiras, el engaño, y la ambición de más poder y control — conduce a esa violencia y a ese desplazamiento que tan bien conocen los equipos de hombres y mujeres que trabajan en el Servicio Jesuita a Refugiados. A pesar de la profunda bondad de nuestro mundo, el autor del Libro del Génesis también nos relata como el pecado de la división de la primera pareja humana concluye en su desplazamiento del paraíso. Se nos recuerda que el pecado es una realidad en el mundo. Experimentamos este debilidad no sólo en nuestras vidas personales, sino también en nuestro trabajo con los refugiados y desplazados forzosos en nuestro mundo.

Pidamos al Señor, en esta primera semana de retiro, que abra nuestros ojos y corazones a la realidad de la belleza de nuestro mundo, pero también a sus debilidades y pecados que todos compartimos.

Peter Balleis SJ
Director Internacional del JRS
Roma, Italia


Dírigete a Dios como a un amigo al que habla un amigo.

Háblale a Dios sobre tu respuesta, sobre tus necesidades y sobre tus deseos más profundos.

Termina tu oración con el Padrenuestro, la plegaria que Jesús nos enseñó.



Suggested Reading for Prayer
Génesis 1:31

Dios vio que todo cuanto había hecho era muy bueno.

Génesis 3:23-24

Y así fue como Dios lo expulsó del jardín de Edén, para que trabajara la tierra de la que había sido formado. Habiendo expulsado al hombre, puso querubines al oriente del jardín del Edén y también un remolino que disparaba rayos para guardar el camino hacia el Árbol de la Vida.