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JRS Retiro online: Día 7 – Vivir con más ternura
domingo, noviembre 07, 2010


“La ternura es la plenitud de la fortaleza”.
Cuando empieces tu oración de hoy, recuerda que estás ante la presencia de Dios sagrado. Ten presente que Dios te está viendo en todo momento, y de que la ternura y el poder con que te mira. Pídele a Dios aquello que quieras a través de plegaria.

Pídele hoy a Dios que te ayude a rendirte ante el Misterio que te rodea, confiando en que el universo está en las buenas manos de Dios. Pídele que aumente tu fe en el amor radical y en la bondad de Dios, que pueden vencer todos tus temores y poner en orden tus deseos.



Reflections for Prayer
Madrid, 7 de noviembre de 2010 – No había excusa posible. Hacía demasiado tiempo que los niños de la escuela infantil del campo correteaban sin control por todas partes durante el tiempo de recreo. Lo habíamos advertido en diferentes ocasiones: durante la pausa, los alumnos debían continuar bajo el cuidado de sus profesoras. Ellas debían proponerles juegos e impedir que se dispersasen carretera abajo. Sin embargo, la semana anterior, unos pequeños se habían agarrado al neumático de repuesto del coche del ACNUR mientras éste ascendía la cuesta que lleva a la escuela. Uno de los pequeños resbaló y se rompió la pierna.

Como el cambio de actitud no llegaba, cada educadora recibió una carta de explicación a modo de advertencia –carta que se negaban a responder.

Convoqué la reunión con ellas por la tarde, después de las actividades en la escuela. Recuerdo la sensación con la que subía la cuesta. En mi cabeza llevaba una reunión rápida, un mensaje claro, contundente, irrevocable. Sabía cómo zanjar el tema, qué argumentos utilizar. No había nada que excusar y ninguna explicación ante la cual ceder.

Soy consciente de que aquella tarde sólo un instante nos salvó de la confusión, del malentendido, de la incomodidad de las posturas inflexibles. Esperando a que acabasen de llegar todas, sentados en aquellas minúsculas sillas, nos miramos. Y todavía no sé porqué, nos descubrimos. Quizás fue el agotamiento en su rostro, quizás aquella sombra de desesperanza, quizás el abatimiento ante una discusión sin verdadero fruto. Aquel silencio contenía toda la verdad que latía en ellas y en su intento diario por dar lo mejor a sus alumnos. Nunca antes me había sentido a la intemperie de esa verdad.

Tampoco sé porqué lo primero que salió de mis labios fue una disculpa y un reconocimiento, pero aquello lo cambió todo. Lo único que puedo decir es que hablaron y las comprendí y que desde entonces estamos más cerca…

Pienso en el cambio de actitud de Jesús cuando se encontró con aquella mujer extranjera, sirofenícia (Mc 7,24; Mt 15,21). Pienso en toda la belleza que Simón el fariseo no pudo ver aquella tarde compartida con Jesús cuando la pecadora irrumpió en su casa (Lc 7,36). Pienso en todas las invitaciones, sutiles pero constantes, que cada día nos llaman a vivir con más ternura. Y siento que a pesar de tantas limitaciones personales y colectivas, hay un torrente que atraviesa lugares y tiempos y que se abre paso a través de la historia para devolvernos ese corazón de carne del que todos formamos parte.

Gonzalo Sanchez
Ex miembro del equipo del JRS en África Oeste

Dírigete a Dios como a un amigo al que habla un amigo.

Háblale a Dios sobre tu respuesta, sobre tus necesidades y sobre tus deseos más profundos.

Termina tu oración con el Padrenuestro, la plegaria que Jesús nos enseñó.



Suggested Reading for Prayer
Ezequiel 36: 24-25

Yo los tomaré de entre las naciones, los reuniré de entre todos los países y los llevaré a su propio suelo. Los rociaré con agua pura, y ustedes quedarán purificados. Los purificaré de todas sus impurezas y de todos sus ídolos. Les daré un corazón nuevo y pondré en ustedes un espíritu nuevo: les arrancaré de su cuerpo el corazón de piedra y les daré un corazón de carne.