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JRS Retiro online: Día 27 – Aprender a amar como Dios ama
sábado, noviembre 27, 2010


“Cualquier cosa que no se da se pierde.”
Cuando empieces tu oración de hoy, recuerda que estás ante la presencia de Dios sagrado. Ten presente que Dios te está viendo en todo momento, y de que la ternura y el poder con que te mira. Pídele a Dios aquello que quieras a través de plegaria.

Pídele hoy a Dios que te ayude a rendirte ante el Misterio que te rodea, confiando en que el universo está en las buenas manos de Dios. Pídele que aumente tu fe en el amor radical y en la bondad de Dios, que pueden vencer todos tus temores y poner en orden tus deseos.



Reflections for Prayer
Shanghái, 27 de noviembre de 2010 – Vivo desde hace más de 60 años, sin ningún mérito por mi parte, una experiencia humana y religiosa extraordinaria en los confines de civilizaciones milenarias, y en situaciones humanas, ya sea en la India o en Camboya, en las que las fuerzas del mal y las fuerzas del bien no dejan de enfrentarse.

Mi manera de ser jesuita se ha simplificado mucho por mi contacto con todo lo que he vivido, ya sea en la India o en Camboya, por el sufrimiento y la angustia, por la belleza irrefutable, y también por el contacto con las grandes civilizaciones y las grandes religiones de Asia. Todo se podría resumir en la frase de san Juan de la Cruz "ya sólo amar es mi ejercicio".

Y esto de dos formas que, cada vez más, se van unificando: un amor creciente por Jesucristo, "aquel al que mi corazón ama", un amor que lo va invadiendo todo; pues Jesucristo buscó, encontró y amó en los demás, sobre todo en los pobres, en los que sufren.

Y así fue convirtiéndose en "un hombre para los otros". A estos dos aspectos a los que atribuyo mi manera de ser jesuita, me gustaría añadir: ser un hombre al servicio del prójimo, que va de frente siguiendo las huellas de Javier: siempre más, siempre adelante, siempre más lejos... ¡hacia nuevos horizontes!

Pierre Ceyrac SJ
Ex miembro del personal del JRS Tailandia

Dírigete a Dios como a un amigo al que habla un amigo.

Háblale a Dios sobre tu respuesta, sobre tus necesidades y sobre tus deseos más profundos.

Termina tu oración con el Padrenuestro, la plegaria que Jesús nos enseñó.



Suggested Reading for Prayer
Santiago 1:17

Todo lo que es bueno y perfecto es un don de lo alto y desciende del Padre de los astros luminosos, en quien no hay cambio ni sombra de declinación.